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sábado, 1 de mayo de 2010

Un día triste

El pasado Jueves fue un día triste,
un amigo se quedó en la montaña para no regresar,
se quedó en el Anapurna a 7600 metros,
se quedó por realizar el sueño de todo montañero,
subir montañas,

y para lo difícil que es expresar,
y hacer entender 
los sentimiento que uno tiene
cuando sube a una montaña,
cuando se llega a su cima,
a lo más alto.

Esta vez,
el Anapurna ha sido demasiado egoísta
y no ha querido que compartas con nosotros
todos esos sentimientos.

Un abrazo amigo 
y gracias por compartir
algunas escaladas por 
la roquita.